El maestro viviente

Por esa razón, debe ir en busca de ese Maestro cuya presencia divina y bienaventurada, cuyas palabras de vida e iluminada experiencia, pueden hacerle plenamente conciente de su existencia divina. Abra su corazón y encontrará al Maestro perfecto manifestado dentro de usted, y al mismo tiempo, íntegramente de su interior y del universo que le rodea.
Considere que el cuerpo es el barco, que Dios es la brisa favorable, y que Guru es el capitán del barco que nos conduce a través del oscuro océano de la ignorancia. El maestro es el templo viviente, la iglesia viviente, el santuario vivo en cuya presencia uno puede olvidar por un instante el ego cubierto de polvo y costras para experimentar la paz y el gozo del alma. La guía y la gracia divinas del Maestro son necesarias a cada instante en nuestras vidas.